Rapsodia Bíblica

Génesis · Episodio 6

Sal de tu Tierra

Sal de tu Tierra sigue a Abram desde el llamado de Dios hasta la larga espera del hijo prometido. Abram deja su tierra, llega a Canaán y cree la promesa de una descendencia tan numerosa como las estrellas. Sarai propone tener un hijo por medio de Agar, nace Ismael y, años después, Dios vuelve a hablar cuando Abram tiene noventa y nueve años.

Portada de Sal de tu Tierra

Contexto

¿Qué le prometió Dios a Abram cuando lo llamó?

Génesis 12:1-3 contiene el llamado que da título a la canción. El Señor le dice a Abram que deje su tierra, su familia y la casa de su padre, y que vaya a la tierra que él le mostrará. Junto con la orden llegan las promesas: hacer de él una gran nación, bendecirlo, engrandecer su nombre y bendecir por medio de él a todas las familias de la tierra. La letra canta estas promesas casi en el mismo orden. Hechos 7:2-3 añade que el Dios de la gloria se le apareció cuando aún estaba en Mesopotamia, antes de vivir en Harán; de ahí la expresión «el Dios de gloria» del primer verso.

Abram obedece. Génesis 12:4-9 cuenta que sale de Harán a los setenta y cinco años, llega a Canaán con Sarai y Lot, y levanta altares al Señor. Pero la vida en la tierra prometida no es fácil: Génesis 12:10 menciona un hambre tan fuerte que Abram baja a Egipto, un episodio que la canción no desarrolla. La promesa más difícil es la del hijo. Pasan los años y Sarai sigue sin hijos.

En Génesis 15:5-6, Dios lleva a Abram afuera y le pide que cuente las estrellas, si puede: así será su descendencia. Abram cree al Señor, y el Señor se lo toma en cuenta como justicia. Este versículo es la base del estribillo y uno de los textos que el Nuevo Testamento retoma para hablar de la fe, como en Romanos 4.

¿Por qué nació Ismael y qué partes son licencias poéticas?

Génesis 16 relata la propuesta de Sarai. Después de diez años en Canaán, le dice a Abram que el Señor no le ha permitido tener hijos y le pide que se una a Agar, su sierva egipcia. Abram acepta, y el relato muestra las consecuencias: Agar queda embarazada, deja de respetar a Sarai, Sarai la maltrata y Agar huye al desierto. Allí el ángel del Señor la encuentra, y ella regresa. Nace Ismael cuando Abram tiene ochenta y seis años. La canción interpreta esta decisión como un «atajo»; el texto no usa esa palabra, pero sí deja ver el conflicto que provoca.

Algunas expresiones vienen de otros libros. «Sin saber a dónde iba» recuerda Hebreos 11:8, y los «ídolos de piedra» de Ur se relacionan con Josué 24:2, que menciona a los antepasados de Abram sirviendo a otros dioses. «Aunque su cuerpo era ya casi ceniza» recuerda Romanos 4:19, que describe el cuerpo de Abraham como ya muerto. «Caminando por fe, no por lo que ves» evoca 2 Corintios 5:7. «El Santo de Israel» es un título propio de libros posteriores, como Isaías, y aquí funciona como alabanza. «Trece años de silencio» es una inferencia: entre el nacimiento de Ismael y Génesis 17:1 pasan trece años sin que el relato registre palabras de Dios, aunque el texto no afirma que Dios guardara silencio.

En Génesis 17:5, Dios cambia el nombre de Abram por Abraham. El cierre sigue llamándolo Abram, pero la escena de los tres hombres pertenece a Génesis 18:1-2, cuando ya se llama Abraham. Esa visita anuncia el nacimiento de Isaac y abre el camino al episodio siguiente.

Letra

[Intro instrumental]

[Verso 1]

En Ur de los Caldeos, entre ídolos de piedra
Una voz rompió el silencio, cortando como hiedra
El Dios de gloria habló a Abram con autoridad:
“Deja tu tierra, tus parientes y tu comodidad
Vete a la tierra que yo te mostraré
Y una nación grande de ti yo haré
Bendeciré a los que te bendigan, es mi decreto
Y en ti serán benditas las familias, es mi secreto”

[Verso 2]

Abram partió sin saber a dónde iba, por fe
Cruzó el desierto, altares levantó de pie
Llegó a Canaán, pero el hambre lo probó
La promesa era gigante, pero el suelo se secó
Los años pasaban, la luna y el sol
Pero no había hijo, se apagaba el farol
Dios lo sacó fuera y le dijo: “Mira el cielo…
Cuenta las estrellas, si puedes… así será tu suelo”

[Coro]

Creyó Abram al Señor, y le fue contado por justicia
Aunque su cuerpo era ya casi ceniza
Caminando por fe, no por lo que ves
Esperando en la roca, una y otra vez
La promesa tarda, la duda es cruel
Pero fiel es Aquel… el Santo de Israel

[Verso 3]

Pero Sarai se cansó de esperar el milagro
El reloj no perdona, el vientre es magro
“El Señor me ha hecho estéril”, dijo con dolor
“Toma a mi sierva Agar, ten un hijo, mi señor”
Abram escuchó la voz de su mujer
Buscando un atajo para el plan no perder
Agar concibió y el orgullo nació
Y la paz en la tienda… de pronto se rompió

[Verso 4]

Nació Ismael, el hijo de la esclava
Pero no era la herencia que Dios preparaba
Celos y huidas, conflicto en el hogar
Cuando el hombre mete mano, todo suele empeorar
Trece años de silencio el cielo guardó
Ismael crecía, pero la promesa… ¿se olvidó?
Noventa y nueve años tenía el patriarca ya
Cuando Dios regresó para hablar una vez más

[Coro]

Creyó Abram al Señor, y le fue contado por justicia
Aunque su cuerpo era ya casi ceniza
Caminando por fe, no por lo que ves
Esperando en la roca, una y otra vez
La promesa tarda, la duda es cruel
Pero fiel es Aquel… el Santo de Israel

[Cierre]

Abram estaba sentado a la puerta de su tienda…
En el calor del día…
De pronto, alzó los ojos…
Y vio a tres varones de pie junto a él.
Vienen hacia aquí…
Algo va a pasar.

[Fin]

Pasajes bíblicos

Abram creyó al Señor, y el Señor se lo tomó en cuenta como justicia.

Génesis 15:6 — La Biblia en Español Sencillo (dominio público)

Fuente: La Biblia en Español Sencillo

Dónde leerlo en la Biblia

  • Génesis 12:1-9
  • Génesis 15:1-6
  • Génesis 16:1-16
  • Génesis 17:1-5