Génesis · Episodio 4
Las Fuentes del Abismo
Las Fuentes del Abismo recorre el diluvio de Génesis 6 al 9: Dios ve la maldad humana, Noé halla gracia y construye el arca, las aguas cubren la tierra y, al bajar, la paloma regresa con una hoja de olivo. El relato termina con un altar, el pacto del arcoíris y la promesa de que el agua no volverá a destruir toda la tierra.

Contexto
¿Por qué Dios envió el diluvio y qué dice Génesis sobre el arca?
Génesis 6:5-8 abre el relato con el diagnóstico de Dios: la maldad del ser humano es grande en la tierra, y todos los pensamientos de su corazón se inclinan siempre al mal. El texto dice que al Señor le pesó haber hecho al ser humano y que le dolió en el corazón. La canción conserva esa nota de dolor divino; el juicio no se presenta como un capricho, sino como respuesta a una violencia que, según Génesis 6:11, llenaba la tierra. En ese escenario, Noé halla gracia ante los ojos del Señor.
Génesis 6:13-22 describe las instrucciones del arca: madera, compartimentos, brea y medidas precisas. Noé hace todo lo que Dios le manda. Luego entran su familia y los animales. La letra canta «de dos en dos», como en Génesis 6:19-20 y 7:9, aunque Génesis 7:2-3 añade siete parejas de cada animal limpio y de las aves. Un detalle que la canción destaca con acierto está en Génesis 7:16: es el Señor quien cierra la puerta del arca.
Génesis 7:11-12 relata que se abrieron las fuentes del gran abismo y las ventanas del cielo, y que llovió cuarenta días y cuarenta noches. Las aguas cubren la tierra durante ciento cincuenta días y sobrepasan los montes. La canción toma de ahí su título, y el estribillo, su imagen central: un mundo que se borra mientras el arca flota sobre las olas.
¿Qué significan la paloma y el arcoíris en la canción?
Génesis 8:1 marca el giro del relato: Dios se acuerda de Noé y de los animales, y hace pasar un viento sobre la tierra. Meses después, Noé suelta un cuervo, que va y viene hasta que se secan las aguas. Luego suelta una paloma, que regresa porque no encuentra dónde posarse. Siete días más tarde vuelve con una hoja de olivo en el pico. La letra resume esta secuencia y habla de una «rama de olivo»; el texto menciona una hoja, pero la imagen conserva el sentido: la tierra vuelve a ser habitable.
Al salir del arca, Noé construye un altar y ofrece sacrificios en Génesis 8:20. Después, en Génesis 9:8-17, Dios establece un pacto con Noé, con su descendencia y con todos los seres vivos: el agua no volverá a destruir toda la tierra. El arcoíris es la señal de ese pacto. La frase «nunca más el agua será el destructor» condensa la promesa en lenguaje poético.
Algunas líneas son licencias de la canción. Génesis no menciona que la gente se burlara de Noé mientras construía el arca; esa escena proviene de la imaginación popular. Tampoco narra la construcción con martillos y clavos. El cierre, «el corazón del hombre no cambió», se apoya en Génesis 8:21, donde Dios reconoce que el corazón humano se inclina al mal desde la juventud. La mención final de Sinar anticipa Génesis 11:2 y prepara la historia de Babel.
Letra
[Intro instrumental]
[Verso 1]
El Señor vio la maldad crecer en la tierra
Cada pensamiento humano era solo guerra
El corazón del hombre, perverso y cruel
Olvidaron su origen, rompieron el papel
Y al Señor le dolió haber creado al mortal
Su corazón se llenó de un pesar abismal
“Borraré de la faz de la tierra lo que creé
Desde el hombre hasta la bestia, todo acabaré”
[Verso 2]
Pero Noé halló gracia ante los ojos de Dios
Un hombre justo caminando entre el caos atroz
“Hazte un arca de madera, un refugio fiel
Porque voy a romper el cielo y su dintel”
Martillo y clavo sonaban bajo el sol
La gente se burlaba sin ningún control
Entraron de dos en dos, la vida a preservar
Y el Señor mismo… la puerta vino a cerrar
[Coro]
¡Se rompieron las fuentes del gran abismo!
¡Se abrieron las cataratas del cielo mismo!
Cuarenta días de furia, el juicio cayó
Lo que respiraba en la tierra se ahogó
El agua sube, el mundo se borra
Solo madera y fe… sobre la ola que corre
[Verso 3]
Subieron las aguas, cubrieron los montes
No quedó horizonte, ni viejos aprontes
Pereció toda carne, ave y ganado
El designio divino fue ejecutado
Solo el arca flotaba en la inmensidad
Un punto de vida en la oscuridad
Dios se acordó de Noé en la tormenta
Mientras la tierra su purga enfrenta
[Verso 4]
Meses pasaron en un mar silencioso
Esperando la señal del Dios poderoso
El cuervo voló y no encontró lugar
Pero la paloma volvió, sin descansar
Hasta que un día, una rama de olivo trajo
La señal de paz, el fin del trabajo
El arcoíris brilla, un pacto de color
“Nunca más el agua será el destructor”
[Coro]
¡Se rompieron las fuentes del gran abismo!
¡Se abrieron las cataratas del cielo mismo!
Cuarenta días de furia, el juicio cayó
Lo que respiraba en la tierra se ahogó
El agua sube, el mundo se borra
Solo madera y fe… sobre la ola que corre
[Cierre]
Salieron al fin… tierra seca pisaron.
Un altar levantaron… y adoraron.
Pero el corazón del hombre…
El corazón del hombre no cambió.
Hacia el este viajaron…
A una llanura… en Sinar.
Sinar… Sinar…
[Fin]
Pasajes bíblicos
En el año seiscientos de la vida de Noé, el día diecisiete del segundo mes, todas las fuentes del gran abismo se abrieron de golpe y se abrieron las ventanas del cielo.
Dónde leerlo en la Biblia
- Génesis 6:5-22
- Génesis 7:1-24
- Génesis 8:1-22
- Génesis 9:8-17